Bienvenidos
a nuestra clase!

Fomentar la autonomía durante el crecimiento de nuestros hijos e hijas forma parte de su aprendizaje diario, te mostramos cómo

logo alternativo de profe.com
Profe.com Profe Digital SL
Cómo fomentar la autonomía de nuestros hijos en el ámbito educativo

A la mayoría de padres les gustaría que sus hijos e hijas se convirtieran en personas adultas con plena autonomía, siendo totalmente independientes y libres para tomar sus decisiones con criterio propio. Esta capacidad debemos cultivarla ya desde pequeños, otorgando responsabilidades y también derechos en las decisiones acordes a cada edad.

Fomentar la autonomía durante el crecimiento de nuestros hijos e hijas forma parte de su aprendizaje diario y debemos facilitarlo también desde la seguridad que le proporciona su hogar y su familia.

Propuestas para potenciar la autonomía de niños y adolescentes

A continuación, veremos algunas maneras en que podemos fomentar su autonomía desde el ámbito escolar y de aprendizaje. Éste compone la mayor parte de su tiempo diario, por eso ofrece varias oportunidades que debemos impulsar para, día a día, adquirir la posibilidad de ser más autónomos.

  • Elegir la ropa: debemos facilitar que puedan escoger las prendas para vestir, siempre que sean acordes a la meteorología y las actividades del día. Podemos pactar con nuestros hijos/as unas reglas sobre la ropa que pueden escoger para ir al colegio o instituto si consideráis que algunas piezas no son adecuadas, pero en el resto podéis dejar libertad para que escojan. No debe preocuparos si combina piezas con colores o estampados que no combinan a vuestro parecer. Si a ellos les gusta, dejemos que decidan, elegir su ropa también les ayudará a desarrollar y mostrar parte de su personalidad.

  • Preparar la mochila: a medida que los niños/as crecen llevan diferentes elementos (libros, cuadernos, ordenador, estuche…) a su escuela cada día en función de las asignaturas y actividades que realizarán. Cuando prepara sus cosas, estamos dejando que tome la responsabilidad de lo que necesita para llevar a cabo sus clases en la escuela, pero también la autonomía para decidir si lo hace o no, y asumir sus consecuencias. De nada sirve que siempre olvide la agenda y nosotros cada día se la metamos antes de que se vaya a clase.

  • Preparar su almuerzo: desde muy pequeños podemos darles cierta libertad para decidir qué les apetece almorzar. Por ejemplo, qué pieza de fruta prefieren tomar, si les apetece más la leche con cereales o sola, con qué quieren las tostadas… Si entre semana el tiempo está tan ajustado que os complica en exceso que cada uno vaya improvisando su desayuno, dejar la oportunidad para el fin de semana o hacerlo en las meriendas. Todas estas acciones tienen flexibilidad para adaptarse a cada familia, ¡eso es lo mejor!

  • Ir al colegio: el trayecto hasta la escuela o el instituto representa un gran cambio a medida que llegan a la adolescencia. De acuerdo con su madurez, debemos darles la oportunidad de ir solos cuando llegue el momento, bien sea caminando, en bici o en transporte público.

    Lo ideal es poder hacer una transición y que pueda ir acompañado de compañeros/as de su centro que sigan el mismo trayecto. Así ganará confianza y el próximo paso será hacerlo de forma totalmente independiente.

    En ocasiones, que vayan solos en el trayecto a clase es una necesidad de organización familiar más que voluntad. En este caso, es todavía más importante que podamos hacer con ellos el trayecto previamente, aunque sea en diferente horario, para que conozca bien el camino, la parada de autobús, dónde puede pedir ayuda en caso necesario (tiendas, cafeterías, etc.).

  • Organizar las extraescolares: demos la oportunidad de escoger en qué actividad extraescolar quieren participar en lugar de decirla nosotros por su practicidad, seguramente pueden realizarse ambas si nuestro hijo/a se compromete con el reto. Muchas extraescolares ofrecen una clase de prueba, es una forma genial en que puedan decidir si realmente les gusta o tenían una idea diferente equivocada.

  • Planificar sus estudios: si bien como padres tenemos un papel muy activo en sus estudios, debemos darles la capacidad de tomar algunas decisiones importantes relacionadas con su formación educativa. Por ejemplo, decidir qué asignaturas optativas o complementarias escoger, hacia qué estudios quieren orientarse, sus preferencias al escoger centro universitario, etc.

    También existen opciones como las clases particulares online que facilitan la autonomía del estudiante para organizar sus clases y/o consultas en función de sus objetivos, como es el caso de Profe.com. Los padres siempre están informados de la evolución de las clases de sus hijos mediante su panel de control parental, pero son los niños/as quienes de forma activa interactúan con su profe particular.

Si ponéis en práctica algunas de estas propuestas cotidianas, casi sin percibirlo estaréis ayudando a potenciar la autonomía de vuestros hijos e hijas en el ámbito educativo, que bien seguro serán un buen puente para trasladar a otras facetas de la vida.