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Cómo lidiar con la rivalidad entre hermanos

Cómo lidiar con la rivalidad entre hermanos

La rivalidad entre hermanos es inevitable, viene implícita al ser padre de más de un hijo. De hecho, suele ser más intensa cuando sólo hay dos niños en la familia. Pero existen estrategias sencillas y directas que los padres pueden utilizar para disminuir las discusiones entre dos hijos. Las siguientes acciones pueden ayudar a los padres a reducir la rivalidad entre dos o más hermanos.

Aceptar las diferencias individuales de los niños

La aceptación y la tolerancia real de los diferentes intereses y capacidades de los niños es crucial para reducir la probabilidad de rivalidad entre hermanos. El hecho de que los padres tengan esperanzas y sueños para sus hijos y su propia noción de lo que constituye un comportamiento aceptable significa que es difícil aceptar las diferencias de los niños, especialmente de aquellos cuyas ideas, valores y comportamientos son diferentes a los nuestros.

Utilizar el estímulo con generosidad y el elogio con moderación

¿Elogias a tus hijos cuando cumplen las tareas básicas? ¿Elogias a tus hijos cuando obedecen sin rechistar? ¿Celebras los procedimientos de socialización sencillos que tus hijos practican todos los días?, seguramente no. Los niños adquieren su autoestima a partir de los mensajes que reciben y a través de sus interacciones con el mundo. Las principales tareas de desarrollo de los niños menores de 10 años son descubrir lo que pueden hacer y cómo encajan en el mundo. Un padre debería celebrar los logros de sus hijos, siempre de forma realista y asegurarse que trabajen a partir de lo positivo y no de lo negativo.

Ponerlos en el mismo saco cuando se portan mal

Muchos padres se dedican a buscar al culpable individual cuando los niños se portan mal, en vez de responsabilizar a ambos o a todos ya que seguramente ninguno es perfecto. Hacer que todos los niños sean responsables del comportamiento de los demás aumenta el trabajo en equipo y deja de enfrentar a los niños entre sí. La próxima vez que un niño discuta o grite, resiste la tentación de buscar al culpable. En su lugar, recuerda a tus hijos que todos estarán castigados si no resuelven la discusión. De este modo, la responsabilidad de resolver el problema recaerá en ellos.

Fomentar los juegos en familia

¿Te has dado cuenta de que cuando te diviertes con los niños las peleas cesan o al menos disminuyen? Es difícil reír y pelear al mismo tiempo. Asegúrate de pasar algún tiempo juntos en familia realizando actividades divertidas como jugar, leer un cuento juntos y otras formas que promuevan la interacción o la cercanía entre los niños. Cuando los niños creen y sienten que pertenecen a la misma “tribu”, es más probable que se mantengan unidos y se cuiden mutuamente cuando surjan dificultades.