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Te recomendamos ideas prácticas sostenibles para realizar en familia

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Ideas prácticas para una educación ambiental en niños y jóvenes

Cada vez más personas están concienciadas de la necesidad de cuidar del medio ambiente y contribuir en la medida de lo posible a paliar sus efectos para mejorar la situación actual del planeta y encarar un futuro más verde que contribuya al bienestar general.

Los niños/as y jóvenes están probablemente más concienciados que nunca en la historia, siendo ellos mismos protagonistas de encabezar numerosos movimientos, entre los que destacaron el #FridaysForFuture que inició la activista sueca Greta Thunberg en 2018 y dio pie a diferentes manifestaciones y huelgas estudiantiles.

Como padres debemos seguir educando en sostenibilidad desde pequeños para que interioricen su importancia y entiendan las repercusiones que conllevan. Lo bueno es que podemos hacerlo con pequeños gestos del día a día, creando hábitos que seguirán toda la vida, creando así un efecto “bola de nieve” que maximizará el efecto de los cambios.

Ideas prácticas sostenibles para realizar en familia

  • Aprovechar la naturaleza: estar en contacto con el medio natural ayuda a implicarse en su cuidado. Tan sencillo como realizar excursiones a la montaña, paseos por la playa o sencillamente jugar habitualmente en zonas verdes, nos aproxima al entorno natural y nos ofrece oportunidades educativas cómo explicar los procesos naturales de cambio según la estación o mostrar la importancia de no dejar ningún resto de nuestra presencia, en especial de basura.

  • Cuidar de las plantas o huerto casero: incluir un poco de naturaleza a casa es posible introduciendo algunas plantas que se adapten a tu espacio y condiciones solares. Encargarse de su riego hará las delicias de los más pequeños, ¡éxito asegurado!

    También es posible tener un huerto casero, ¡incluso de tamaños bien pequeños! Hay multitud de información en internet sobre qué especies podemos cultivar más fácilmente, incluso algunas grandes marcas han popularizado opciones asequibles para crear un huerto urbano en casa.

  • Realizar compras sostenibles: ir a la compra nos ofrece varias oportunidades de educar en sostenibilidad. Por una parte, escoger tiendas de proximidad a las que podamos ir andando, comprar productos de alimentación de temporada y de producción kilómetro 0, usar bolsas reutilizables (nunca de plástico) o de tela, seleccionar productos de producción ecológica y sostenible (ropa, jabón, etc.) o llevar nuestros propios envases cuando se trata de compra de productos a granel.

    Todas estas acciones nos dan la oportunidad de debatir por qué lo hacemos así, aunque todavía no todas las personas lo hagan. El debate familiar es una oportunidad brillante para dialogar sobre temas compartidos, y seguro que vuestros hijos/as más mayores os aportarán más ideas y conocimientos.

  • Concienciar sobre los recursos básicos: podéis utilizar la curiosidad innata de los niños/as para explicar por qué apagar la luz cuando no se utiliza o por qué es mejor una ducha que un baño. Retarles con experimentos que cuantifiquen en cantidad esos gastos extra y verán las dimensiones del problema. P.ej., una vez calculado el ahorro de agua utilizando la ducha en lugar del baño, extrapolar a cuánto equivale esa cantidad para que les resulte fácil de entender. ¿Equivale a llenar una piscina olímpica? ¿El agua ahorrada sería suficiente para regar todo el año los jardines de la ciudad? Un poco de imaginación y otro poco de cálculo serán suficientes para concienciar a toda la familia.

  • Potenciar los residuos cero: las comidas diarias son claramente una gran oportunidad para evitar generar residuos y poder clasificar correctamente los que se generan para poder reciclarlos. Revisar la nevera para que no caduquen los alimentos, evitar envases de un solo uso, utilizar botellas de agua y fiambreras reutilizables cuando comemos fuera de casa son algunos ejemplos prácticos que cada día en todos los hogares dan pie a pequeños gestos a favor del medio ambiente. Y muchas pequeñas acciones ¡suman una gran acción!

  • Priorizar los desplazamientos sostenibles: siempre que tengamos oportunidad valoremos desplazarnos andando, en bici o con patinete, para reducir las emisiones CO2. Cuando no sea posible por distancia o tiempo, valorar utilizar el transporte público, y en el caso último de necesitar vehículo, podéis valorar la opción de “car sharing” (vehículo compartido) tanto para compartir vuestra ruta en coche propio o sumaros a otros conductores. Para rutas habituales como ir al colegio o instituto cada día, cambiar nuestros hábitos de transporte son muy significativos a nivel de resultados en la mejora de los ratios de contaminación.

  • Maximizar la reutilización: dar segundos usos a algunos productos o incluso cambiarlos, es la mejor forma de alargar su vida útil pero también de reducir el consumo en nuevos productos. Lo primero que nos ayudará es tener ordenadas las cosas de casa y antes de tirar algo pensar en alternativas de quién le podría dar uso, ya sea en la familia, entre amistades, vendiéndolo de segunda mano o donando a entidades que se encargan de distribuirlo.

    Hay acciones en las que no necesitarás poder de convicción, como aprovechar los folios y libretas por las dos caras, o heredar los libros de texto entre hermanos/as siempre que sea posible (contempla la opción de no forrarlos con plástico y delegar su cuidado responsable). También en aprovechar ropa vieja para hacer disfraces o diseñar nueva ropa para muñecas.

    En otras ocasiones será más complejo convencer a tus hijos/as que se deshagan de objetos que ya no utilizan, como por ejemplo juguetes o bicicletas que ya les quedan pequeñas. Hay que explicarles el motivo para que entiendan que acumular éstos hace que otras personas que podrían utilizarlas tengan que comprarlos, gastando así más recursos del planeta que no serían necesarios. Y sin duda, la mejor forma es que ellos también reciban o compren objetos de segunda mano y los disfruten, para ver así que el círculo de sostenibilidad nos beneficia a todos.

En este artículo os hemos ofrecido muchas ideas prácticas sostenibles para realizar en familia, siendo tan o más importante que la transmisión del conocimiento sostenible, el hecho de educar a nuestros hijos/as en estos valores con nuestro propio ejemplo. Hay muchas más acciones sostenibles que podéis realizar juntos o bien por separado, ¡adelante con vuestras propuestas!